Guardé mis alpargatas en plástico y se desintegraron: la química silenciosa que destruye tus zapatos de verano

Guardé mis alpargatas en plástico y se desintegraron: la química silenciosa que destruye tus zapatos de verano

Nueve meses en una bolsa de plástico bastaron para destruir unas alpargatas que habían resistido tres veranos. La culpa no es mala suerte: es química básica. El yute y el plástico son incompatibles, creando un microambiente húmedo perfecto para hongos que descomponen el material desde dentro.