Me estrené un bubú de bogolán teñido con índigo vegetal solo por elegancia: al primer sudor entendí lo que el tinte llevaba haciendo desde la mañana

Creí que había cometido un error al estrenar mi bubú teñido con índigo vegetal en una cena de verano. Al primer sudor, la prenda comenzó a soltar su pigmento azul en mi piel. Lo que parecía un desastre de moda resultó ser una lección sobre la historia viva del tinte natural y sus secretos medicinales milenarios.