Metí mi jersey amarillo saturado en la lavadora con el detergente en polvo de siempre solo por refrescarlo: al cuarto lavado, entendí de dónde salía ese tono verdoso
Metiste tu jersey amarillo saturado en la lavadora con tu detergente de siempre y tras cuatro lavados notaste algo inquietante: el color viró hacia un verde sucio inexplicable. La culpa no es tuya, sino de los blanqueadores ópticos que actúan sin piedad sobre los colores vivos.