Eché lejía en las suelas de mis zapatillas para dejarlas blancas: cuando vi el color que apareció al secarse, ya era demasiado tarde
Aplicas lejía a las suelas blancas de tus zapatillas esperando que brillen, pero al secar aparece un amarillo sucio irreversible. Es pura química: el cloro oxida el caucho y lo vuelve quebradizo. Descubre qué salió mal y cómo evitarlo en el futuro.