Guardé mi cortavientos técnico plegado y comprimido dentro de su propio bolsillo todo el verano solo por ganar sitio: con la primera lluvia entendí lo que los pliegues llevaban meses haciendo por dentro

Guardé mi cortavientos plegado en su propio bolsillo durante todo el verano para ahorrar espacio. Con la primera lluvia, el agua se filtró justo por donde la prenda llevaba meses doblada. No fue mala suerte: fue daño físico en la membrana impermeable, perfectamente prevenible.