Colgué mis vestidos de punto fino en perchas todo el verano solo para que no se arrugaran: al probármelos en septiembre entendí lo que el peso del tejido había hecho con el bajo
El verano pasado colgué mis vestidos de punto fino en perchas creyendo que evitaría arrugas, pero en septiembre descubrí que la gravedad había estirado los hombros y alargado el bajo varios centímetros. La física textil explica por qué el punto fino es el tejido más vulnerable a las perchas y cómo el método de doblado vertical es la verdadera solución.