Guardé mi bufanda de mohair aplastada en un cajón con una bolsita de lavanda solo por tenerla a mano: al cepillarla en noviembre, entendí de dónde salían los mechones enteros

Guardé mi bufanda de mohair aplastada en un cajón con una bolsita de lavanda solo por tenerla a mano: al cepillarla en nov...

Guardé mi bufanda de mohair con lavanda durante cinco meses confiando en que estaría protegida. Al cepillarla en noviembre, descubrí mechones enteros arrancados. La lavanda tiene un secreto que casi nadie conoce, y las larvas de polilla aún más.