Enrollé mi vestido camisero de lino bien apretado en la maleta solo para ganar sitio: al colgarlo en el baño con vapor, ya era demasiado tarde

Enrollé mi vestido camisero de lino bien apretado en la maleta solo para ganar sitio: al colgarlo en el baño con vapor, ya...

Enrollar la ropa apretada para ganar espacio en la maleta suena lógico, pero con el lino es un pacto con el diablo. El vapor de la ducha promete magia, pero cuando las fibras ya han ‘memorizado’ el pliegue, no hay baño que lo arregle. Te contamos por qué el lino es implacable y cómo revertirlo.