«Mi bolso de charol amaneció pegado al de al lado»: el gesto de un minuto al guardarlo que evita la huella
Tu bolso de charol negro brillante amanece pegado al de al lado, y ese sonido pegajoso no debería existir. Un gesto de apenas un minuto evita esta pesadilla: separadores finos y papel de seda en el interior. La solución es tan sencilla que da pereza no hacerla.